Es difícil volver la vista atrás. Parece que fue ayer cuando las ilusiones del nuevo año se intentaban plasmar en la realidad. Sin embargo, el año se ha ido y hay que hacer un resumen del mismo. Pero no debe ser una simple cuestión de rememorar acontecimientos, tanto buenos como malos, sino valorar lo que se ha logrado y aprender de los errores. Esa es la tarea que intento realizar en estas líneas.
He de admitir que lo mejor que he hecho este año es decidirme a operarme la vista. Tras más de veinte años (que se dice pronto), he podido dejar de usar las molestas gafas. Cierto es que algo ha quedado de forma residual. Aún así, es lo mejor del año sin duda. Sin embargo, no logré en aquel momento iniciar o continuar con la senda del cambio en mi vida, tan necesario.
También estoy contento con mi ligera mejoría en inglés. Si bien, en Chicago no me sirvió apenas de nada. Aún así, el viaje a EE.UU. valió la pena. Ahora puedo criticar a los gringos con cierto conocimiento de causa.
Otro aspecto del que estoy contento es el laboral. Por varios motivos. El primero porque no me afecta la crisis. El segundo porque he evolucionado de forma correcta. El tercero porque me siento con más autoconfianza y más valorado, lo cual espero que sea un circulo vicioso (positivamente hablando).
En cuanto a los aspectos negativos del año, no hay mucho que decir. Son los mismos que arrastro desde hace tiempo debido a mi forma de ser. La verdad es que no ha habido momentos realmente tristes (y espero que no los haya en lo que queda de año o inicio del siguiente).
Tal vez lo peor del año sea que no me van a promocionar este año a BMC4 en el trabajo (traducción: no me suben a categoría de Consultor, dejándome otro año como Consultor Junior). Espero que cumplan los compromisos y lo hagan en 2010, siempre y cuando quieran seguir contando conmigo.
Es interesante, pero que entre lo mejor y lo peor del año estén temas laborales me lleva a pensar que o trabajo demasiado o no tengo vida social. Sin duda alguna ambas se cumplen.
Y como manda la autocritica, ¿qué debo aprender de este año? En primer lugar a saber valorarme a mí mismo y saber cuándo me valoran los demás, lo cual es importante para recompensar con esfuerzo y compromiso a quien me valora y castigar a quien no lo hace. En segundo lugar a esforzarme por conseguir lo que quiero cueste lo que cueste (hay que ser ambicioso, sin ser soberbio).
No voy a comentar lo que espero para el 2009 (ya lo haré más adelante), pero si cómo lo voy a intentar conseguir: con esfuerzo, con ambición y demostrando, tanto a mí como a cualquiera, que puedo hacerlo. Ahora lo veo claro, como el cielo azul en una mañana de verano. Puedo hacerlo y lo haré.

1 comentario:
YES, YOU CAN!!!
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