Es una película que particularmente me ha gustado. Muy al estilo de Snatch. Cerdos y diamantes. Para eso es el mismo director. Sin un personaje principal. Se entremezclan varios personajes mientras la historia se embarulla.
La historia se desarrolla más o menos así: 1-2 y Murmullos, miembros de un grupo de ladrones de poca monta intentan comprar un inmueble. Como no disponen de capital suficiente, recurren al capo mafioso Len, el cual controla a base de sobornos y estafas las instituciones de la cuidad. Al no lograr licencia, Len les estafa, quedándose con el inmueble (al que pronto logra que le den licencia) más 2 millones de libras por las molestias.
Mientras un capo de la Mafia Rusa (que hace una clarísima alusión a Abramovich) requiere de los servicios de Len para lograr una licencia y construir un estadio de fútbol. Para ello, ha de hacer un pago en negro de 7 millones de euros a Len, quedando este encargo en manos de la bella contable del ruso.
La chica, contable atrapada en un matrimonio de conveniencia y que le gustan las diversiones peligrosas, trama el robo de los 7 millones de euros. ¿A quién? No es evidente. A 1-2 y murmullos. ¡Y ya tenemos todo liado!
Esto es sólo el inicio de la película. A partir de aquí el lio es continuo, aderezado incluso con la desaparición de un cuadro y la búsqueda del "Rocknrolla" (ojo, no es un término filosófico, sino una persona).
En mi opinión es una película que no aburre. Suficientemente entretenida con buenos planos y buena música de acompañamiento. Además con alguna gracia bastante buena.
Sinceramente, le gustará a quien gusto Snatch. Y a éstos les alegrará que vaya a haber una segunda, y creo, tercera parte. A quien no, decirles que aún así las hay mucho peores (y que puede que les gusten más).
Lo mejor: la dinámica de la película. No deja un respiro.
Lo peor: me esperaba un final mucho más enrevesado. Y aún así es bueno.
Puntuación: 8 gallifantes.

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